Paleolítico inferior

El Paleolítico Inferior, también conocido como la Edad de Piedra Antigua, es un periodo fascinante en la historia de la humanidad que se extiende desde hace aproximadamente 2.5 millones de años hasta alrededor de 300,000 años atrás. Durante este tiempo, nuestros antepasados enfrentaron desafíos significativos en su entorno, desarrollaron herramientas primitivas y establecieron las bases para las futuras etapas de la evolución humana. Vamos a explorar detalladamente este periodo clave que marcó el comienzo de la aventura humana.

Cronología y contexto geológico

El Paleolítico Inferior abarca una vasta extensión de tiempo, dividiéndose en varias fases. Comienza con la llegada de los primeros homínidos, como Homo habilis, y abarca hasta la expansión de Homo erectus. Este periodo coincide con el Pleistoceno, una época caracterizada por ciclos glaciares e interglaciares, afectando el clima global y dando forma al paisaje en el que nuestros antepasados evolucionaron.

Herramientas de piedra y tecnología primitiva

Una de las características más distintivas del Paleolítico Inferior es el desarrollo de herramientas de piedra. Homo habilis, conocido como «el hombre hábil», fue el primero en fabricar herramientas sencillas, como lascas afiladas y choppers, para despedazar carne y procesar materiales vegetales. Estas herramientas eran esenciales para la supervivencia y demostraron una capacidad única para la manipulación de objetos.

Con la evolución de Homo erectus, las herramientas se volvieron más sofisticadas. La técnica de bifaz se volvió prominente, dando lugar a hachas de mano simétricas y puntas de lanza. Este avance no solo facilitó la caza y la recolección, sino que también sugirió un aumento en la complejidad cognitiva y la planificación estratégica.

Desarrollo social y comportamiento humano

Aunque las evidencias son limitadas, se cree que las poblaciones de Homo habilis y Homo erectus vivían en grupos sociales. La caza cooperativa y la división de roles pueden haber sido prácticas comunes, marcando el inicio de la organización social. Además, la comunicación oral y gestual se volvió crucial para la supervivencia y la transmisión de conocimientos.

Las primeras formas de simbolismo también pueden haber surgido durante este periodo, como evidencia de algunos sitios que muestran marcas deliberadas en herramientas y huesos. Estos podrían haber sido los primeros intentos de nuestros antepasados de expresar conceptos abstractos y compartir información más allá de la comunicación directa.

Adaptación al entorno y migración

Durante el Paleolítico Inferior, los homínidos se enfrentaron a cambios significativos en el clima y el paisaje. La capacidad de adaptación fue esencial para sobrevivir y prosperar. Homo erectus, en particular, se destacó por su capacidad para migrar fuera de África, extendiendo su presencia a Asia y Europa. Este movimiento marcó un hito crucial en la dispersión de la especie humana por todo el mundo.

Transición al Paleolítico Medio

A partir de hace unos 300.000 años, la tecnología, las estructuras sociales y el comportamiento parecen volverse más complejos, con los primeros casos de enterramiento y cambios en los patrones de subsistencia de caza y recolección. El Homo sapiens aparece por primera vez también sobre estas fechas.

El Paleolítico medio siguió al Paleolítico inferior y registró la aparición de las tecnologías más avanzadas de fabricación de herramientas con núcleo preparado, como el musteriense. La cuestión de si el primer control del fuego por parte de los homínidos data del Paleolítico inferior o del Paleolítico Medio sigue abierta.